VIAJO




Las olas del mar me acompañan mientras veo el infinito océano de memorias,
Las ágiles y salpicantes gaviotas me gritan al unísono que tu no estas
Las rocas frondosas de tiempos antiguos también alzan su voz,
Ella se va y no se detiene, Ella no es de aquí pertenece al mar.
¿De quién eres dueño?  Yo pretendo serlo y puede que muera en el camino,
¿Qué eres en mi vida? Lo eres todo y demasiado, aún no lo entiendo,
¿Te fundirás en el mar estruendoso? 
Te acompañaré cual delfín que nada feliz,
¿Te detendrás a mirar hacia el otro océano?

 Yo aquí en la alta roca de una playa del sur
Atisbando horas silentes en pensamiento,
 anhelando ver tu cabeza de ondas pelirrojas
Asomando con la coquetería de una musa que juega con látigo conmigo.
Las olas revientan bajo de las rocas ennegrecidas 
por el ardor encolerizado del mar,
El cielo despide su niebla densa, 
siendo cómplice de los elementos poderosos,
Los vientos cardenales se entrecruzan para crear una tormenta invisible que no logro ver

Un elemento mayor viene a mi corazón 
Funde a todos ellos y los somete a mi voluntad
Es el Amor que me da poder de lo alto, no para destruir, sino para confabular los elementos.
Ese poder interno que no puedo controlar 
 Me permite brotar un sentimiento a plenitud,
Ni lo profundo del mar, ni las abisales profundidades, 
ni la altura infinita del cielo etéreo 
Podrá diluir mis energías y fluídos y la esencia que mi alma anhela

La muerte que una vez anduvo conmigo como aliada ahora es lejana.
 Me veo flotando al cerrar mis ojos,
sueño que viajo cual golondrina que esta de paso,
Me cogen los vientos con violencia 
 Pretenden domarme con su colosal fuerza invisible
Caigo malherido en medio de las ensombrecidas aguas,
 mis alas de pájaro son débiles

No emprendo vuelo, 
Percibo la voz de mi antigua aliada que desea llevarme hacia el olvido
Decido soñar o morir, me es igual en este momento 
en que mis energías no pueden dar más.
Despierto como bello delfín 
Entonces puedo emprender mi viaje en el fondo marino,
Nado con fuerza y aleteo entre mis congéneres, no estoy solo, 
pues son mis acompañantes
Ellos notan y me tratan como dios, deciden alabarme y dejarme al fin solo
Nado millas extensas y sigo vivo, 

De pronto una marea negra inunda mis pulmones
Me causa dolor del alma y de cuerpo,
 no me interesa aunque duela
Es el oro negro de los hombres 
Su veneno llena mis carnes y no puedo más, 
Es como una maldición que impide cumplir con mi deseo de amar.
He llegado a la otra orilla del atlántico,
 Un viejo timonel me sube a su barcaza
 y me limpia mi piel fangosa
Me imparte vida, decido vivir. 
Me suelta y me anima a proseguir mi viaje infinito,

Nado hasta una playa y contemplo a una mujer cerca de mi,
 Me pide acercarme y volverme como hombre
Me levanto frente a ella y me confiesa que
Muchas veces me soñó en sueños secretos
Decido ser hombre y no regresar  a la otra orilla del mundo, 
pues encontré al fin a mi Amor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

YELLOW

TE BUSCO

ME ESCUCHAS