CAMPOS ELISEOS



Nunca antes camine por un campo infértil
Donde los tiempos antiguos diseminaron los cuerpos inertes 
Aquí reposan los amantes de la Pasión
Olvidados por la desidia del destino.

Cómo llegue hasta aquí no lo sé
Es un paraíso de altos cipreses y jardines etéreos
Donde inermes yacen los de corazón extinto
Su vestidura no es más que carnes y huesos

El castigo divino encadena a los luchadores sin cuartel
Encierra en subyugados sótanos a los injustos
A los amantes les toca también su lugar, 
No en lugares agrestes, ni en abismos peligrosos
Tampoco en mazmorras de penumbras
Los llevan a un lugar mejor 
A jardines secretos y florecientes
A parques hermosos donde las flores crecen con el sol
Donde muchos duermen sea por pena o vana espera
El sueño de Orfeo acompaña sus cansadas mentes

Nadie los despierta, lucen inconscientes 
Sus rostros lozanos aún permanecen suspendidos, 
La vejez agria que nada perdona, no tiene poder sobre ellos 
Los amantes  imposibles solo duermen entre sueños
Aterrizan cada noche, cuando la consciencia los aturde
Escapando del mundo de la realidad insostenible
Buscan a tientas la fantasía escondida en el pecho ardiente
Allí donde el corazón late interminable y sin cesar
Hasta que perdido el último latido los lleva al Campo Elíseos
Donde duermen los que anhelan la muerte sin veneno.

Soy yo también un cautivo del amor 
Cada noche se me impone dormir y no lo entiendo
No vivo, no estoy entero, me falta respirar
Ella no esta, ni  despierta a mi lado
Y me entrego al sueño nocturno y su divino castigo

En paz me recuesto y me despierto 
Hay dulzura en la melodía y en el canto de los pájaros
Escucho el sonreír de los manantiales cristalinos y puros
Es un paraíso donde la orden es dormir y descansar
Aquí las estaciones son frescas, el invierno no cala la piel
pero sí el alma sedienta de amor y lo enfría para dormir y soñar.

En una gruta desconocida leí que si un día despiertas
Es porque también tu amante llegó hasta ti
Que cruzó mil senderos para consolarte y estar al lado tuyo
Que  cruzó océanos de memoria para aterrizar en los Elíseos
Un infierno, un Campo o un Paraíso.

Un invierno soñé que mientras dormía alguien tocó mi hombro
Abrí mis ojos y ví seres recostados en el césped silente
Nadie balbuceaba, ni cantaba, solo dormían
En el jardín no prevalecía el verde, sino el blanco inconfundible 
La nieve había aterrizado quién sabe horas o siglos virtuales
La fría escarcha cubría con su manto el sueño de todos.

Solo sé que me tocaste con tus manos y viví para estar vivo
El amor tocó al amor, la vida se asió de la vida,
Dormida estabas en el lecho santo, soñabas en tu letargo 
Las lágrimas resecas en tu mejilla, tu sonrisa melancólica se disiparon
Ante la ternura de mis besos. 
Sonreímos y fuimos libres.


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

YELLOW

TE BUSCO

ME ESCUCHAS